LOS VIAJES ASTRONÓMICO-CULTURALES

     En 1998 hubo un eclipse total de Sol, que fue visible desde el Caribe. Comentando la entonces futura ocurrencia de este fenómeno, con los alumnos del "Taller" del año ’97 (el primer grupo) surgió la idea de organizar un viaje para ir a observarlo. Claro está que hacer un viaje muy extenso y costoso, sólo para ver un eclipse, puede estar muy bien para científicos profesionales, para los cuales alguna institución, una universidad por ejemplo, se hiciera cargo de los gastos. Pero para simples astrónomos amateur, que debían costearlo de sus bolsillos, la idea viró a organizar algo más sustancioso, con mayores contenidos, que los simples 3 ó 4 minutos que dura la totalidad de un eclipse. –

     Con la colaboración de un gran amigo de muchos años, Raúl Spinelli (fallecido hace poco más de dos años) que era un excelente agente de viajes, se propuso algo más ambicioso: ir a pasar unos 20 días a México, visitando las maravillas culturales de ese enorme país, y luego ver el eclipse desde algún lugar en el Caribe. Mucha gente se entusiasmó con la idea, y en febrero de 1998 salió rumbo a México un grupo de unas 25 personas, casi todos alumnos del "Taller". Imposible contar lo estupendo que fue el viaje; sólo quien lo vivió puede recordar lo bien que lo pasamos, la fascinación por ese magnífico país, y luego la maravilla del espectáculo más impresionante de la Naturaleza: un eclipse total de Sol. Lo vimos desde las orillas del Lago Maracaibo, en Venezuela. –
Con el siguiente grupo de alumnos del “Taller”, la idea de otro viaje similar se hizo tema de conversación permanente. Pero claro, ese año no teníamos otro eclipse para ir a observar. A partir de una experiencia que había tenido unos años antes Vicino, se proyectó un viaje distinto: Chile, en especial el Norte de Chile, donde están ubicados algunos de los mayores observatorios del mundo. –
Como ese año ya no había tiempo para hacer las gestiones necesarias para las visitas a los observatorios, se prefirió diferir el viaje para el año siguiente, 2000. Se formó un grupo, que engrosó con alumnos del siguiente grupo de “Taller”, y en noviembre de 2000 viajamos a Chile, visitando la región central: Santiago, Valparaíso, Viña del Mar, Isla Negra; y luego hacia el Norte: La Serena, donde hicimos centro de operaciones para visitar 3 de los grandes observatorios: Cerro Tololo, Cerro Las Campanas, y Cerro La Silla. –
Pero los ejemplos cunden, y dos años más tarde, en 2002, con el aflujo de gente nueva, y algunos viajeros que hacían el viaje por segunda vez, volvimos a visitar casi todos los mismos lugares... y algo más: ya se había inaugurado entonces el observatorio de Cerro Paranal, muy al norte, cerca de Antofagasta. Recordemos que Cerro Paranal tiene el mayor telescopio del mundo. Hacia allá fuimos, haciendo miles de kilómetros de carretera. Y estando tan al norte, en vez de retroceder hasta Santiago, nos afincamos un par de días en San Pedro de Atacama, y cruzamos la frontera argentina por el norte, por Jujuy y Salta. Un paseo precioso. –

Un viaje similar, siempre agregando cosas nuevas, lo repetimos en 2004, con nueva gente y algunos "repetidores". Y una vez más, en 2005, agregando esta vez la célebre Quebrada de Humahuaca, en Jujuy, y lo acabamos de repetir, en enero pasado (2008), con un recorrido más completo y atractivo. – 

 

  Acabamos de realizar el viaje en este año 2011.
Ahora cabe la pregunta:
 

¿Habrá un nuevo viaje para el año próximo, o el siguiente? 
Todo depende de que haya suficientes interesados.
Contáctenos.

Promotor / Director del viaje: Prof. Gonzalo Vicino;  teléfono   2601  2124. –

Correo Electrónico: [email protected]